lunes, 4 de agosto de 2014

El espejismo de las Redes Sociales y el Empleo


Cada vez son más las personas que usan las Redes Sociales para buscar empleo, eso es una realidad, nadie lo discute. No obstante ¿Podemos discutir los resultados? No solo para los que buscan un trabajo, sino también para los que buscan trabajadores. Los dos lados de la cama ;-)
En esta carrera de obstáculos en la que hemos convertido la búsqueda de un puesto de trabajo, más que una competencia leal donde debe ganar el mejor, hemos dibujado un escenario más parecido al de los espermatozoides fecundando un óvulo, solo uno lo consigue.
 
 
 
“En tu estrategia de búsqueda de empleo debes ser un poco más egoísta y menos humilde, de lo contrario parte de tus esfuerzos se perderán dando las gracias.”
Y en esta carrera extenuante, a los humanos nos ha dado por usar las nuevas formas de comunicación nacidas en los últimos años de evolución de Internet: Las redes sociales. Y aquí es donde tenemos en estos momentos grandes diferencias de comportamientos. Lo que hacemos unos y otros, lo que hacen los que buscan empleo y lo que esperan los reclutadores, en estos momentos son cosas un poco diferentes.
Analicemos una de las diferencias: La mayoría afirma estar usando las redes sociales como fuente de reclutamiento o búsqueda de empleo ¿Cómo?
El reclutador no se puede resistir a “cotillear” ante un campo donde se supone que todo es orégano…
El que busca empleo en su desesperación y ante la insistencia del entorno se apunta a “las redes” sin saber que debe hacer…
El reclutador hace búsqueda a “ciegas” en un mar de dudas (las de los que buscan), les aparecen cientos de candidatos y termina…

Su falta de estrategia, de conocimiento del entorno hace que sus datos y su presencia sean ambiguos, erróneos y difíciles de localizar…
Enviando correos masivos a sus “contactos en las redes” que se supone conocen a alguien…
La estrategia de contactos en las redes sigue siendo la de “mirarse el ombligo”: O muchos y malos o pocos y amigos…
ß (Ninguno de los del lado)
Aunque en el mejor de los casos pone un anuncio, pero ahora en “las redes”.

El que busca empleo no tiene ni idea que puede suscribirse a los anuncios “de las redes”, eso es en los portales de empleo…
Desconfiando de perder la oportunidad de conocer al “mirlo blanco” de ese proceso, regresa a los medios tradicionales de búsqueda, pensando que las redes no son para tanto.
La necesaria dedicación de tiempo y la falta de resultados hacen que el candidato regrese a los medios tradicionales de búsqueda de empleo, pensado que las redes no son para eso.
Durante este tiempo el reclutador habló con otros de su “entorno”
Durante este tiempo el candidato habló con otros de su “entorno”
A ninguno de ellos se les ocurrió que tal vez el secreto de reclutar en las redes sociales y/o de buscar empleo pasa por hablar y escuchar, establecer las conversaciones adecuadas para conocer las necesidades de unos y las oportunidades de los otros.



!!Señores hablen¡¡ Que las redes son conversación.

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